lunes, 16 de noviembre de 2009

EL MERCANTILISMO. Historiografia y características


EL MERCANTILISMO
Con independencia de los debates surgidos sobre la consideración del mercantilismo como una escuela económica o si sólo es un mero termino o rótulo con el que A. Smith intentó definirlo, lo cierto es que el mercantilismo nunca se significó por proporcionar una base científica sobre los paradigmas de la ciencia económica. Esta corriente de pensamiento, si así puede definírsela, surge en Europa entre 1550 y 1750, en contraste con la concepción sobre la riqueza y el movimiento de capital que se daba en la época medieval anterior, y que iba unidad a conceptos tales como ética y justicia. Por el contrario, el mercantilismo invoca el papel, si no proteccionista, al menos regulador del Estado. El objetivo predominante de los defensores del mercantilismo era de qué modo se podía multiplicar el ritmo de crecimiento de la producción total. La doctrina mercantilista viene a señalar que era posible una mayor ventaja del superávit comercial del Estado mediante la aplicación de un sistema económico intervenido (monopolios de exportación) y una política comercial proteccionista (obstaculizar la importación mediante restricciones reales y monetarias -control de cambios- y favorecer la exportación) para estimular la producción y darle salida («miedo a las mercancías», en expresión de Heckscher). Existen otras características que definen a los mercantilistas, tales como el bullonismo (del inglés bullión, lingote de oro) y la idea de que para crear riqueza es preciso vender más que comprar, dentro de una visión estática de la riqueza que conduce a los juegos de suma cero; es decir, cuando un aumento en las ganancias de un jugador determina necesariamente una disminución igual en las de su oponente o, lo que es lo mismo, lo que gana un jugador lo pierde el otro. Por otro lado, recalcar que, hasta la aparición de autores como Roscher o Heskscher, el mercantilismo es definido de forma peyorativa por A. Smith y los fisiócratas, quienes lo relacionan con el intervencionismo del Estado y, por ende, contrario a su propia teoría de desarrollo económico basado en la competencia de mercado.

Bullonismo (definición encontrada en http://www.economia48.com/): Sistema monetario basado en la idea de que la emisión de billetes no debe estar a la libre voluntad de los bancos de emisión, sino respaldada por un encaje metálico para evitar la inflación. El bullonismo fue un rasgo esencial en la forma de pensar mercantilista del siglo XVI, donde la riqueza de los países se medía por la cantidad de oro y plata que poseían.

HISTORIGRAFÍA:

Wilhelm G.F. Roscher (1817-1894) pertenece a la vieja “escuela histórica alemana” y en su obra Principios de economía política (1854) defiende el desarrollo económico, no como un proceso lineal, sino cíclico, en el cual las economías pasan por un período de juventud, madurez y decadencia, y que tiene su correlato en el pensamiento de un autor como Herder y sus etapas de la evolución social y política de los pueblos. Y es, precisamente, desde este punto de vista que el mercantilismo va a definirse de manera positiva como una de las etapas del desarrollo económico en su devenir histórico. Esta nueva concepción se relaciona con el naciente nacionalismo que recorre países como Italia y Alemania en el último tercio del siglo XIX.

Por su parte, Eli Heckscher reflexiona sobre el movimiento mercantilista en su obra Mercantilismo (1931), fue la primera síntesis moderna del pensamiento y de la práctica mercantilista y constituye la definitiva articulación del mercantilismo como escuela de pensamiento, pues es evidente que el mercantilismo comprende otros elementos.. En ella, distingue tres aspectos del mercantilismo:
- sistema político o de poder
- sistema comercial o de protección
- sistema monetario
todo lo cual implica una o da una idea de la complejidad de la escuela mercantilista, En definitiva, Heckscher abogó por la utilización de la política monetaria para combatir la inflación. Para este autor, el mercantilismo es una idea que nos ayuda a comprender mejor un fragmento de la realidad histórica de lo que podríamos hacerlo sin su ayuda.

El historiador Perry Anderson en su obra El Estado Absolutista dice sobre las afirmaciones de Heckscher: “Heckscher afirma que el objeto del mercantilismo era aumentar el poder del Estado antes que la riqueza de las naciones, y que eso significaba una subordinación, según las palabras de Bacon, de las consideraciones de abundancia a las consideraciones de poder”. Viner responde a Heskscher que, en realidad, “la mayoría de los escritores mercantilistas dan a ambos igual importancia y los considera compatibles. Al mismo tiempo, Viner subestima la diferencia entre la teoría y la práctica del mercantilismo y aquellas otras del laissez faire que le siguió. En realidad, tanto Hesckcher como Viner pierden de vista, por razones diferentes, el punto esencial, que es la indistinción de economía y política en la transición que produjo las teorías mercantilistas. La discusión en torno a si una de ellas tuvo primacía sobre la otra es un anacronismo, porque en la práctica no existió tal separación rígida de ambas hasta la llegada del laissez-faire.”[1] Otros estudiosos, como Coleman han argumentado que el mercantilismo no es más que una invención historiográfica; y más recientemente Magnusson (1994) reivindica el término mercantilismo en relación a la economía de los siglos XVI y XVII.

[1] P. Anderson. El Estado absolutista. Ed, Siglo XXI. Madrid. 1994. p.31. Nota 34
Antonio Arias

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